¿Qué otros tipos de lesiones vasculares afectan el sistema nervioso central?
Además de las malformaciones arteriovenosas, pueden presentarse otros tres tipos principales de lesiones vasculares en el cerebro o la médula espinal: malformaciones cavernosas, telangiectasias capilares y malformaciones venosas. Estas lesiones se pueden formar en cualquier parte del sistema nervioso central, pero a diferencia de las MAV, no son causadas por la alta velocidad del flujo de la sangre de las arterias hacia las venas. Por otro lado, las malformaciones cavernosas, las telangiectasias y las malformaciones venosas son todas las lesiones de bajo flujo. Es decir, en lugar de una combinación de arterias y de venas, estas lesiones involucran solamente un tipo de vaso sanguíneo. Estas lesiones son menos inestables que las MAV y no suponen el riesgo relativamente alto de las hemorragias extensas. En general, las lesiones de bajo flujo tienden a causar pocos síntomas neurológicos de cuidado y requieren un tratamiento menos agresivo que las MAV.

Malformaciones cavernosas. Estas lesiones se forman a partir de grupos de vasos sanguíneos muy compactos de paredes anormalmente delgadas, que desplazan el tejido neurológico normal en el cerebro o la médula espinal. Los vasos se llenan de sangre de flujo lento o sangre estancada que generalmente se coagula o se encuentra en estado de descomposición. Al igual que las malformaciones arteriovenosas, las malformaciones cavernosas pueden oscilar en tamaño de algunas fracciones de pulgada hasta varias pulgadas de diámetro, dependiendo del número de vasos sanguíneos involucrados. Ciertos pacientes poseen múltiples lesiones. Aunque las malformaciones cavernosas generalmente no causan hemorragias tan serias como las MAV, a veces dejan escapar sangre hacia los tejidos del cerebro o la médula espinal porque las paredes de los vasos sanguíneos en cuestión son extremadamente frágiles. Aunque a menudo no presentan tantos síntomas como las MAV, las malformaciones cavernosas pueden causar convulsiones en algunos pacientes. Después de las MAV, las malformaciones cavernosas son el tipo de lesión vascular que tiene mayor probabilidad de requerir tratamiento.
Telangiectasias capilares. Estas lesiones consisten en grupos de tubos capilares con hinchazones anormales y que usualmente miden menos de una pulgada de diámetro. Los tubos capilares son los vasos sanguíneos más pequeños, con diámetros más pequeños que un cabello humano; tienen la capacidad de transportar solamente cantidades pequeñas de sangre y la sangre atraviesa estos vasos muy lentamente. Debido a estos factores, las telangiectasias raras veces causan daños profundos a los tejidos adyacentes al cerebro o de la médula espinal. Cualquier hemorragia aislada que ocurra es usualmente de tamaño microscópico. Por lo tanto, las lesiones son generalmente benignas. Sin embargo, en algunos trastornos hereditarios en los cuales los pacientes desarrollan un gran número de estas lesiones (véase abajo), las telangiectasias pueden contribuir al desarrollo de síntomas neurológicos no específicos, tales como dolores de cabeza o convulsiones.
Malformaciones venosas. Estas lesiones consisten en un crecimiento anormal de las venas. El defecto estructural no interfiere generalmente con la función de los vasos sanguíneos, que es drenar sangre no oxigenada de los tejidos del cuerpo y regresarla a los pulmones y al corazón. Las malformaciones venosas pocas veces causan hemorragias. Como en el caso de las telangiectasias, la mayoría de las malformaciones venosas no producen síntomas, pasan desapercibidas y son benignas.


Fuente:

Office of Communications and Public Liaison
National Institute of Neurological Disorders and Stroke
National Institutes of Health
Bethesda, MD 20892